Patrimonio
Cultura abre expediente para proteger el castro de Os Castros y una ferrería romana en Taramundi
La resolución, publicada el 23 de septiembre en el BOE, delimita cuatro zonas de protección en torno a un poblado con casi veinte construcciones y la mayor sauna documentada en castros asturianos.
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La Consejería de Cultura, Política Llingüística y Deporte ha incoado expediente para declarar bien de interés cultural, en la categoría de zona arqueológica, el yacimiento de Os Castros y el vinculado de A Veiga de Escouredo, ambos en el concejo de Taramundi. La resolución es de 22 de julio de 2026 y se publicó en el Boletín Oficial del Estado núm. 235, de 23 de septiembre de 2026, páginas 125440 a 125464.
Los dos yacimientos
- Os Castros ocupa entre 1,5 y 2 hectáreas sobre un promontorio dominante del río Cabreira, entre los 227 y los 245 metros de altitud. El expediente documenta casi veinte construcciones que abarcan desde el Bronce Final hasta época romana, alrededor de mil años de ocupación: viviendas, murallas y, de forma destacada, una sauna, la mayor documentada en los castros asturianos.
- A Veiga de Escouredo se sitúa a 200 metros, ya en el valle, y corresponde a una ferrería de monte prehidráulica datada entre finales del siglo I y el siglo II d. C.
La protección
La resolución define cuatro zonas: A y B para el área arqueológica de Os Castros y su entorno de protección, y C y D para las de A Veiga de Escouredo. La incoación se tramita al amparo de los artículos 10 y 11 de la Ley del Principado de Asturias 1/2001, de 6 de marzo, de Patrimonio Cultural.
La mirada de La Traza
Un castro y la ferrería que trabajaba su hierro, separados por doscientos metros, protegidos a la vez: eso es leer el paisaje como lo que es, un sistema, y no como una colección de piedras sueltas. En el occidente asturiano, donde la despoblación vacía aldeas y los usos forestales cambian el monte a gran velocidad, la delimitación de zonas de protección sirve para algo muy concreto: saber qué no se puede plantar, abrir ni remover. Taramundi lleva décadas demostrando que el patrimonio rural puede sostener economía local sin convertirse en parque temático. Lo que falta, aquí como en el resto, es que a la incoación le sigan excavación, conservación y señalización con dinero detrás.