Vivienda
El Plan Municipal de Vivienda de Oviedo buscará suelo y el pleno rechaza declarar zonas tensionadas
El plan apuesta por incentivos fiscales para sacar al mercado los pisos vacíos. La oposición pedía declarar zonas tensionadas y controlar las viviendas de uso turístico, y sus iniciativas fueron rechazadas.
Anne Cuevas 2 min de lectura
El Plan Municipal de Vivienda de Oviedo buscará suelo para vivienda libre y protegida, ofrecerá incentivos fiscales para que salgan al mercado los pisos vacíos e intentará implicar a todos los agentes del sector, según informó RTPA el 8 de octubre.
Lo que se rechazó
La oposición municipal reclamaba dos medidas que no salieron adelante:
- declarar zonas tensionadas en la ciudad;
- controlar las viviendas de uso turístico.
Según RTPA, ambas iniciativas fueron rechazadas, igual que la llamada «prioridad nacional» que plantea Vox.
En la misma sesión, con la mayoría del PP, el pleno aprobó las ordenanzas fiscales de 2027, que congelan los impuestos y aplican bonificaciones en la Ayuda a Domicilio para las rentas más bajas.
La información disponible no concreta cuánto suelo se movilizará, cuántas viviendas se prevé levantar, el importe de los incentivos fiscales ni el calendario del plan. Tampoco identifica a los grupos de la oposición que presentaron cada iniciativa, ni recoge declaraciones literales de los responsables municipales. Del trámite solo consta que las ordenanzas quedaron aprobadas.
La mirada de La Traza
Un plan de vivienda que confía en buscar suelo y en incentivar fiscalmente al propietario que tiene un piso cerrado es, en el mejor de los casos, la mitad del trabajo. La otra mitad es precisamente la que se votó en contra: la declaración de zona de mercado residencial tensionado es la única herramienta que permite poner un techo a los precios del alquiler donde se han ido de las manos, y el control de las viviendas de uso turístico es la única que devuelve al vecindario pisos que hoy funcionan como hoteles encubiertos. Rechazar las dos y quedarse con la bonificación al propietario es elegir el instrumento más lento y más caro para el bolsillo público: se paga con dinero de todos para que alguien haga lo que podría exigirse por norma, y sin garantía alguna de que el precio resultante sea asequible.
Hay además un detalle que merece subrayarse y celebrarse: que la «prioridad nacional» se quedara también fuera. Repartir vivienda pública por años de empadronamiento no mide necesidad, mide antigüedad, y convierte un derecho en un premio de residencia. Que en Oviedo no haya pasado es una buena noticia, sobre todo visto lo que acaba de ocurrir en Gijón.
Y una petición concreta: que el plan se publique con cifras. Sin metros de suelo, sin número de viviendas, sin importes y sin fechas, un plan municipal de vivienda es un título, y con un título no se alquila nada.
Texto elaborado con asistencia de inteligencia artificial.