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Martes, 29 de septiembre de 2026 Edición Asturias

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Turismo

Asturias limitará a 30 personas los grupos guiados y prohibirá los altavoces en las visitas

El borrador del nuevo decreto actualiza una norma de 2007 y regula por primera vez las empresas de guías. La comunidad recibió 2.474.542 viajeros en 2025.

F.J. Craus 2 min de lectura

El borrador del nuevo decreto turístico del Principado reduce el tamaño máximo de los grupos guiados de 55 a 30 personas y prohíbe los altavoces en las visitas guiadas, según informó RTPA el 27 de septiembre. La norma, además, actualiza la legislación vigente desde 2007 e introduce por primera vez la regulación de las empresas de servicios de guías para prevenir el intrusismo.

Un sector que pedía la norma

En Asturias hay 300 guías turísticos habilitados, aunque no todos ejercen. La portavoz de la Asociación Profesional de Informadores Turísticos de Asturias, Sonia Cernuda, señaló que estas medidas «ya se toman en otras comunidades» y recordó que los informadores las venían demandando «en aras de un turismo más respetuoso con los vecinos».

El tamaño del fenómeno

La comunidad recibió en 2025 2.474.542 viajeros, casi dos millones y medio. Según los datos de Exceltur citados por RTPA, el turismo «genera el 11 % del empleo en Asturias y representa el 9,5 % del producto interior bruto». La oferta ha crecido en paralelo: el número de plazas en establecimientos turísticos aumentó más de un 65 % en los últimos 20 años.

Lo que cambia en la calle

Treinta personas en lugar de cincuenta y cinco, y la voz del guía en lugar del altavoz, son medidas de convivencia más que de aforo: afectan sobre todo a los cascos históricos, a los templos prerrománicos y a los espacios naturales donde el ruido y la aglomeración se notan de inmediato. La regulación de las empresas de guías apunta a otra cosa distinta: quién puede cobrar por explicar el patrimonio.

La mirada de La Traza

Que una norma turística nazca de una demanda de los propios informadores y de los vecinos, y no de la presión por vender más plazas, es una buena señal. Grupos más pequeños y sin altavoz protegen el patrimonio y el descanso de quien vive allí, y mejoran el producto: un guía que no grita explica mejor. Con 2,5 millones de viajeros y una oferta de alojamiento que ha crecido un 65 % en dos décadas, el debate asturiano ya no es cómo atraer más gente, sino cómo repartirla en el tiempo y en el territorio sin desgastar lo que la trae. El decreto se queda corto en eso: regula la visita, pero no la capacidad de acogida de los sitios que más aguantan.

#turismo sostenible#patrimonio#empleo#Principado de Asturias

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