Fútbol
El Real Oviedo corta la racha del Eibar con un 3-1 en el Tartiere y le quita el liderato
Goti abrió el marcador en el minuto 3 y Carlos Domínguez firmó los otros dos goles, en el 45 y el 85. Iván Gil recortó en el 74 ante 23.111 espectadores.
Redacción 2 min de lectura
El Real Oviedo ganó 3-1 al SD Eibar en el estadio Carlos Tartiere, en la novena jornada de LaLiga Hypermotion, y cortó la racha de siete victorias consecutivas del conjunto armero, al que además arrebató el liderato, según la crónica de EFE.
La ficha
- Goles: 1-0, Goti (min. 3); 2-0, Carlos Domínguez (min. 45); 2-1, Iván Gil (min. 74); 3-1, Carlos Domínguez (min. 85).
- Real Oviedo: Aarón Escandell; David Jiménez (Nacho Vidal, 65'), Dani Calvo, Carlos Domínguez, Samu; Youness (Villahermosa, 65'), Aldasoro; Goti (Costas, 83'), Reina, Enzo Pérez (Pablo Sáenz, 72'); Mingo (Morales, 65').
- SD Eibar: Magunagoitia; Álvaro Rodríguez, Elgezabal (Peru, 46'), Arbilla, Bernat; Mada (Lucas Núñez, 81'), Aleix Garrido; Adu Ares (Martón, 72'), Magunazelaia (Pejiño, 59'), Guruzeta (Iván Gil, 59'); Bautista.
- Árbitro: Morales Moreno. Amarillas a David Jiménez (21'), Elgezabal (12'), Arbilla (42'), Carlos Domínguez (53'), Dani Calvo (79'), Lucas Núñez por el Eibar y Villahermosa (94') y Juan Bernat (95').
- Espectadores: 23.111.
EFE no incluye la tabla clasificatoria, de modo que no publicamos posiciones ni puntuaciones: solo el dato de que el Oviedo rompió la racha visitante y el liderato del Eibar.
Fuente: EFE (vía Infobae).
La mirada de La Traza
Veintitrés mil personas en el Tartiere un lunes festivo son un dato deportivo y también un dato urbano: el estadio es municipal y lo que ocurre dentro lo sostiene una afición que paga abono, transporte y consumo en los bares del Cristo. Conviene que eso se traduzca en lo que se puede exigir desde lo público: precios que no expulsen a la gente joven, horarios compatibles con el tren y el autobús desde el resto de Asturias, y una gestión del recinto que rinda cuentas de quién usa una instalación pagada entre todos. Un club con 23.111 espectadores no necesita que lo protejamos; necesita que no se olvide de quién llena las gradas.