Junta General
Barbón centrará en los servicios públicos el último gran discurso de la legislatura
El presidente anunciará el martes medidas en sanidad, educación, derechos sociales y vivienda, e irá al debate con «una posición común» con Ovidio Zapico tras meses de discrepancias.
Vicente G. Hayes 2 min de lectura
El presidente del Principado, Adrián Barbón, pronunciará el martes en la Junta General su discurso del debate de orientación política, el último de la legislatura. Según las fuentes gubernamentales citadas por RTPA, será más una mirada al futuro legislativo que un balance de gestión, y la protección de los servicios públicos constituirá uno de sus ejes principales.
Se espera que el presidente anuncie medidas adicionales en sanidad, educación, derechos sociales y vivienda.
Vivienda: «una posición común»
El área de vivienda la gestiona el socio minoritario del Gobierno. Sobre ese punto, Barbón señaló en una publicación acerca de su reunión con Ovidio Zapico:
Iremos al debate con una posición común
Adrián Barbón, presidente del Principado
La escenificación de unidad llega después de que ambos socios hayan mantenido discrepancias en asuntos como la política medioambiental y el dictamen de la comisión investigadora de la tragedia en la mina de Zarréu. A finales de mayo se anunció una reunión de seguimiento del pacto que finalmente no se celebró.
Condena a la agresión y desacuerdos con Madrid
En el discurso, Barbón reiterará su condena a la agresión a dos activistas en San Mateo y criticará la ola ultranacionalista internacional como factor de intolerancia. También insistirá en sus desacuerdos con el Gobierno central en tres frentes: el peaje del Huerna, la política del lobo y la financiación autonómica.
La mirada de La Traza
Que el último discurso de la legislatura se construya sobre los servicios públicos es la elección correcta, y también la más exigente: los anuncios en sanidad, educación y vivienda se miden en plazos y en euros, no en párrafos. La parte interesante será la vivienda, porque es donde el Gobierno ha tenido más ruido interno y donde la ley sigue pendiente de aprobación en la Junta. Y hay un asunto que no debería quedar en el listado de agravios con Madrid: la política del lobo no es una competencia más, es una decisión sobre qué modelo de convivencia queremos entre ganadería y biodiversidad, y merece argumentos técnicos, no titulares.