Ciclismo
Benjamín Noval, de Pola de Laviana, gana el oro en ruta y en contrarreloj en el Mundial de Montreal
El ciclista asturiano, de 17 años, es el primer corredor español que gana las dos pruebas en unos mismos Mundiales. Su localidad prepara el recibimiento.
Anne Cuevas 2 min de lectura
El ciclista asturiano Benjamín Noval, de 17 años y natural de Pola de Laviana, ha ganado dos oros en los Mundiales de Ciclismo celebrados en Montreal: la prueba de contrarreloj y la prueba de ruta, según RTPA.
Un doblete sin precedentes
Ningún corredor español había logrado antes ganar ambas pruebas en unos mismos Mundiales. Noval, según la crónica de RTPA, «demostró una superioridad aplastante por las calles de Montreal» y «nadie pudo con el ciclista español».
En Pola de Laviana, sus vecinos se reunieron para seguir en directo la victoria y la localidad prepara el recibimiento para los próximos días.
Laviana, otra vez
Que el nombre venga del valle del Nalón tiene su lectura. Laviana es una de las cuencas mineras, uno de los concejos que más población ha perdido en las últimas décadas y donde el deporte de base se sostiene sobre clubes pequeños, subvenciones municipales modestas y muchas horas de voluntariado. Un doblete mundial no sale de una pista de alto rendimiento: sale de carreteras comarcales, de un club, de una familia y de unos entrenamientos hechos en el mismo asfalto que todo el mundo.
La mirada de La Traza
Lo primero es la enhorabuena, sin matices: dos oros mundiales a los 17 años y un doblete que ningún español había conseguido son un resultado enorme. Lo segundo es lo que casi nunca se dice cuando llega una medalla. Este tipo de resultado se explica por una red de deporte base que funciona en un territorio que no está precisamente sobrado de servicios, y esa red es pública y frágil a la vez: escuelas deportivas municipales, clubes con presupuestos mínimos, pabellones y carreteras que hay que conservar. Merece la pena recordarlo el día de la celebración y no solo cuando toque aprobar presupuestos. Y una petición de sentido común: que a un chaval de 17 años se le deje crecer al ritmo que le convenga a él, no al del ruido que va a llegarle ahora.