Patrimonio
El Festival de la Manzana de Villaviciosa ya es Fiesta de Interés Turístico Nacional
El alcalde, Alejandro Vega Riesgo, recogió el título de manos del ministro Jordi Hereu en el Teatro Real. La fiesta se celebra sin interrupción desde 1960.
Anne Cuevas 2 min de lectura
El Festival de la Manzana de Villaviciosa ha obtenido la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional. El alcalde del concejo, Alejandro Vega Riesgo, recogió el título de manos del ministro Jordi Hereu en un acto celebrado en el Teatro Real de Madrid, según RTPA.
Los motivos de la declaración
El reconocimiento se apoya, según la resolución, en la «trayectoria histórica, singularidad, arraigo social y contribución a la promoción turística y cultural de España» del festival, que se celebra sin interrupción desde 1960. Esa continuidad es, por sí misma, un argumento: pocas fiestas asturianas pueden acreditarla.
Desde la organización se subraya que el festival sostiene el patrimonio cultural rural y el sector agroalimentario del concejo, y que genera una actividad económica relevante para la comarca. El reconocimiento, añaden, alcanza a todo el sector agrario y cultural que mantiene viva la celebración.
Lo que hay detrás de una manzana
Villaviciosa es el centro de la comarca de la sidra, y el Festival de la Manzana es el escaparate anual de una cadena que empieza en las pumaradas y termina en los llagares. Esa cadena no es folclore: es un cultivo de variedades locales, un paisaje de manzanos que fija suelo y sostiene biodiversidad, y un tejido de explotaciones pequeñas que dependen de que alguien siga comprando manzana de sidra asturiana.
La mirada de La Traza
Celebramos la declaración, y celebramos sobre todo lo que protege: no una fiesta, sino un paisaje productivo. Las pumaradas de la comarca de la sidra son agricultura, patrimonio y sumidero de carbono a la vez, y se mantienen porque hay explotaciones familiares que siguen recogiendo manzana a un precio que casi nunca da para vivir. Un título de interés turístico nacional trae visitantes y trae marca; lo que no trae por sí solo es un precio justo en origen ni relevo en las fincas. Si la declaración sirve para que la manzana asturiana se pague mejor y para que plantar variedades locales vuelva a tener sentido económico, habrá valido de algo más que para llenar hoteles un fin de semana. Ese es el examen, y se aprueba o se suspende en la báscula del llagar, no en el Teatro Real.