Movilidad
Gijón tendrá que reprogramar 274 de sus 327 semáforos por las nuevas normas de la DGT
Desde el 1 de octubre la luz ámbar intermitente para los coches no podrá coincidir con el verde fijo para los peatones. El Ayuntamiento actuará por fases y retirará semáforos donde sea viable.
F.J. Craus 2 min de lectura
El cambio en la regulación semafórica que entra en vigor el 1 de octubre obliga al Ayuntamiento de Gijón a intervenir en la gran mayoría de sus cruces regulados. De los 327 reguladores semafóricos del concejo, 274 necesitan modificaciones y solo 53 podrán quedarse como están, según los datos que recoge RTPA.
Qué cambia en la norma
El real decreto establece que, en los pasos de peatones con semáforo propio, la luz amarilla intermitente no podrá coincidir con la luz verde fija para peatones. Es decir, desaparece la combinación que hoy permite que un coche cruce con precaución mientras el peatón tiene vía libre. El objetivo declarado del cambio es mejorar la seguridad de quien va a pie.
El trabajo que le queda a Gijón
De los 274 reguladores que hay que tocar:
- 244 corresponden a cruces sencillos, de dos fases.
- 30 corresponden a cruces complejos, de tres fases.
El Ayuntamiento prevé introducir los cambios de manera gradual, en función de la complejidad de cada cruce, y aplicar «soluciones específicas» allí donde la reprogramación directa no funcione: pasar el semáforo peatonal a verde intermitente o, en los puntos donde sea viable, eliminar el semáforo.
Esa última opción es la más interesante y la menos comentada. Retirar un semáforo no significa desproteger el paso: en muchos cruces de ciudad, un paso de peatones elevado o una plataforma única a la altura de la acera obligan al coche a reducir la velocidad de forma permanente, sin depender de que nadie mire un disco.
La mirada de La Traza
Que el 80 % de los semáforos de Gijón estuviera programado de una forma que la norma considera ahora insegura para los peatones dice bastante de cómo se ha diseñado la ciudad durante décadas: el coche fluye y el peatón espera. Corregirlo es una buena noticia, y el coste de reprogramar 274 reguladores es exactamente eso, un coste de poner al día una infraestructura que iba por detrás. Lo importante llega después. Si Gijón aprovecha la revisión para quitar semáforos y sustituirlos por pasos elevados y plataformas a nivel de acera, habrá ganado seguridad de verdad y para siempre. Si se limita a cambiar tiempos en una centralita, habrá cumplido el real decreto y poco más.