Memoria democrática
Toxo repasa en Gijón los cambios sociales desde la crisis en los actos por la mina de La Camocha
El exsecretario general de CCOO participó en una comida de confraternización con la unión comarcal del sindicato, dentro de los actos por la declaración de la mina como lugar de memoria democrática.
F.J. Craus 2 min de lectura
Ignacio Fernández Toxo, secretario general de CCOO entre 2008 y 2017, participó el 27 de septiembre en Gijón en una comida de confraternización con la unión comarcal del sindicato. El acto forma parte del programa con el que se conmemora la declaración de la mina de La Camocha como lugar de memoria democrática, según informó RTPA.
Qué se conmemora
La Camocha, en el concejo de Gijón, fue durante décadas el principal pozo de hulla del entorno urbano gijonés y un foco de la organización obrera asturiana. Su reconocimiento como lugar de memoria democrática incorpora el pozo al mapa oficial de espacios vinculados a la lucha por las libertades y a la represión.
En su intervención, recogida por RTPA, Toxo repasó los cambios sociales producidos desde la crisis económica y su visión de los retos inmediatos de España. La pieza de RTPA es una entrevista y no publica declaraciones entrecomilladas, de modo que no reproducimos citas literales que no hayamos podido verificar palabra por palabra.
Por qué importa el lugar
Declarar un pozo minero lugar de memoria no es un gesto arqueológico. Convierte en patrimonio protegido el espacio donde se organizaron huelgas y comisiones obreras clandestinas, y obliga a señalizarlo, explicarlo e incorporarlo a los itinerarios educativos. En las cuencas, donde el cierre de la minería dejó instalaciones abandonadas y una identidad en busca de relevo, esas declaraciones son también una decisión sobre qué se conserva y qué se derriba.
La mirada de La Traza
Que el pozo donde se conquistaron derechos laborales tenga hoy la misma protección simbólica que un monumento es justicia histórica barata y bien empleada. Pero la memoria se sostiene con inversión: señalización, archivo, visitas escolares y conservación del castillete, no solo con una placa y un acto anual. La transición justa de las cuencas tiene una dimensión cultural que suele quedar fuera de los fondos mineros, y La Camocha es el sitio exacto para demostrar lo contrario. Conviene que el Ayuntamiento de Gijón y el Principado concreten con qué presupuesto acompañan la declaración.