Vivienda
CCOO y UGT acuerdan una huelga general de 24 horas por los salarios y el acceso a la vivienda
La fecha se fijará con el Sindicato de Inquilinas y otras organizaciones sociales. Las acampadas de Oviedo y Madrid siguen en pie y la de la Puerta del Sol no será desalojada por ahora.
F.J. Craus 3 min de lectura
CCOO y UGT han acordado convocar una huelga general de 24 horas este otoño para reclamar «salarios suficientes que permitan acceder a una vivienda digna», según EFE (vía Infobae), que fechó la información el 5 de octubre.
Lo que está decidido y lo que no
- Decidido: la convocatoria de un paro de 24 horas de ámbito estatal.
- Sin decidir: la fecha, que ambos sindicatos fijarán junto al Sindicato de Inquilinas y otras organizaciones sociales.
- Pendiente: la ratificación por los órganos de dirección de las dos centrales.
El detonante inmediato, según la agencia, es el rechazo en el Congreso de dos decretos sobre vivienda. El decálogo sindical reclama un pacto social y político por la vivienda, un parque público de vivienda protegida permanente, la limitación de los precios del alquiler y la aplicación efectiva de la Ley por el Derecho a la Vivienda. En materia salarial, las propuestas sitúan los incrementos entre el 4 % y el 7 %.
Asturias sigue acampada
La decisión llega con la plaza de La Escandalera de Oviedo todavía ocupada. RTPA informó el lunes de que las acampadas de Oviedo y de la Puerta del Sol de Madrid continúan, y de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid rechazó la petición cautelarísima del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso para desalojar la de Sol.
Según la radiotelevisión pública, los acampados describen como «agridulce» el adelanto electoral al 29 de noviembre, por el temor «al avance de los partidos de extrema derecha», y sostienen que la convocatoria es consecuencia directa de las protestas. La asamblea de La Escandalera se reunió el lunes por la tarde para decidir los siguientes pasos.
La mirada de La Traza
Una huelga general por la vivienda es una novedad y conviene reparar en lo que significa: los sindicatos han dejado de tratar el alquiler como un problema de consumo y lo han colocado donde estaba desde el principio, en la nómina. Si la mitad del salario se va en el recibo del piso, el convenio no protege nada. El cálculo político tiene riesgo —convocar un paro en plena campaña invita a leerlo como apoyo a un bando— y los convocantes tendrán que demostrar que el objetivo son las medidas y no las urnas. En Asturias el argumento es todavía más incómodo para quien gobierna: declarar zonas tensionadas, construir parque público de alquiler y poner coto al piso turístico no depende del resultado del 29N, depende del Principado y de los ayuntamientos, y se puede empezar mañana.
Texto elaborado con asistencia de inteligencia artificial.