Salud ambiental
El caucho de los parques infantiles, en el foco por los tóxicos que libera al desgastarse
Ecologistas en Acción pide a los ayuntamientos que sustituyan esos suelos por materiales naturales. La campaña «Parques con Salud» ya ha mapeado superficies en Gijón.
Anne Cuevas 2 min de lectura
Los suelos de caucho que cubren la mayoría de los parques infantiles asturianos han entrado en el debate de la salud ambiental. Según la información publicada por RTPA, firmada por Laura Barrero, esas superficies pueden contener metales pesados, ftalatos —usados como plastificantes— y retardantes de llama, sustancias asociadas a la alteración del sistema hormonal.
Cómo llegan al organismo
La pieza explica el mecanismo con precisión y sin alarmismo: el riesgo descrito es de exposición a largo plazo, no inmediato. Al desgastarse el caucho, las partículas pueden alcanzar el organismo de las criaturas por contacto con las manos, al respirar o al llevarse las manos a la boca.
La fuente recoge en estilo indirecto la valoración de Ethel Eljarrat, directora del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua del CSIC, y de José Antonio Sánchez, de Ecologistas en Acción. Ninguna de las dos aparece entre comillas en el original, de modo que aquí no se publican como citas.
La campaña y la norma europea
- Ecologistas en Acción ha lanzado «Parques con Salud» para localizar estas superficies y reclamar a los ayuntamientos que las sustituyan por materiales naturales.
- La Unión Europea fijó para 2031 la prohibición de ciertos rellenos de caucho en superficies deportivas, pero no de todos los suelos de parques infantiles. La fuente no identifica la norma concreta ni su número, y aquí no se completa de memoria.
- Según el vídeo que acompaña a la noticia, en Gijón se han mapeado 52 superficies y el 79 % son de caucho. Ese dato aparece solo en la transcripción automática, no en el texto escrito.
Lo que no consta y conviene saber. La fuente no da concentraciones medidas, ni estudios concretos con sus resultados, ni el número de instalaciones afectadas en Asturias, ni la respuesta de los ayuntamientos. El vídeo menciona además diabetes, problemas de tiroides y algunos tipos de cáncer sin atribuirlo a ninguna fuente identificada: por eso esa relación no se recoge aquí como hecho.
La mirada de La Traza
El caucho triunfó en los parques por una razón razonable: amortigua caídas. Pero una decisión que se tomó pensando solo en los golpes se ha mantenido veinte años sin volver a mirarla, y ahora resulta que el material se deshace y lo que se deshace lo respiran criaturas de tres años. La precaución no consiste en cerrar los parques, sino en hacer lo que piden los ecologistas y lo que cuesta poco: medir. Que los ayuntamientos asturianos publiquen el inventario de sus superficies, encarguen analíticas y sustituyan por arena, corteza o césped cuando toque renovar, que es cuando no cuesta más. Y que el Principado no espere a 2031 ni al reglamento que la propia noticia no logra identificar: una norma europea sobre campos de fútbol no es una norma sobre toboganes, y la diferencia la pagan los más pequeños.
#salud ambiental#infancia#Ecologistas en Acción#ayuntamientos#CSIC