Sanidad pública
El cribado del Sespa ha detectado 2.800 tumores de mama en diez años, la mayoría precoces
El programa llamó a 727.000 mujeres y realizó 529.000 mamografías, con una participación superior al 72 %. En 2027 se ampliará la cobertura a las edades de 49 a 73 años.
Vicente G. Hayes 2 min de lectura
El programa de cribado de cáncer de mama del Sespa ha detectado 2.800 tumores en los últimos diez años, la mayoría en fase temprana, según los datos que publicó RTPA en la víspera del Día Mundial del Cáncer de Mama, que se marca el 19 de octubre.
Las cifras de una década
- 727.000 mujeres llamadas a participar en diez años.
- 529.000 mamografías realizadas.
- Participación superior al 72 %, que la fuente sitúa «por encima de los estándares» de este tipo de cribados.
- Cobertura actual: mujeres de 50 a 72 años. En 2027 se extenderá a las de 49 a 73 años.
El programa arrancó en 1991 en el Hospital Monte Naranco y se extendió después al resto de áreas sanitarias. La fuente identifica a la primera paciente diagnosticada, Antonia Carrasco Riego, que tenía 61 años en aquel momento y falleció en 2023 a los 93.
Dos cautelas de datos. El texto escrito cifra la detección media en un tumor por cada cinco mil casos, mientras la transcripción del vídeo dice «cinco de cada mil»: son magnitudes muy distintas, la fuente no lo aclara y aquí se recogen las dos sin elegir. El topónimo asociado a la primera paciente también difiere entre el texto y el subtitulado automático. No constan la fuente oficial concreta de las cifras más allá de la mención al Sespa, la metodología y el periodo del cálculo de participación, el valor del estándar de referencia, ni cómo se hará la ampliación de edades de 2027. Tampoco hay declaraciones atribuidas de responsables sanitarios: las frases del vídeo no identifican a quien habla y por eso no se publican como citas.
La mirada de La Traza
Un 72 % de participación sostenido durante una década es, sin adornos, un éxito de salud pública, y conviene decir qué lo produce: una citación activa que va a buscar a la mujer en vez de esperar a que pida cita. Esa es la diferencia entre un sistema público y un catálogo de servicios. Lo que viene ahora es la parte difícil. Ampliar a 49 y 73 años significa más mamografías, más lecturas radiológicas y más gente para hacerlas, y si la ampliación se anuncia sin plantilla acaba convertida en lista de espera. Pedimos dos cosas verificables: que el Sespa publique la participación por área sanitaria y por concejo, porque la media regional esconde a la Asturias rural y a los barrios donde el cribado llega peor, y que se detalle con cuántos profesionales y equipos se cubre el tramo nuevo antes del 1 de enero de 2027.