Transición energética
El metanol verde de El Musel entra en la lista europea de proyectos de descarbonización
La Comisión Europea ha seleccionado la planta que HyFive proyecta en la explanada de Aboño. Produciría hasta 100.000 toneladas al año de combustible para el transporte marítimo.
Anne Cuevas 3 min de lectura
La planta de metanol verde proyectada en el puerto de El Musel, en Gijón/Xixón, ha sido seleccionada por la Comisión Europea dentro del Fondo de Innovación de la Unión Europea. Lo informó RTPA el lunes a las 14:59, en una pieza sin firma individual.
Lo que se proyecta
- Ubicación: la explanada de Aboño, en el recinto portuario de El Musel.
- Producción prevista: hasta 100.000 toneladas anuales de metanol verde destinado al transporte marítimo.
- Materia prima: hidrógeno verde y CO2 capturado de industrias cercanas.
- Inversión estimada: unos 250 millones de euros.
- En septiembre obtuvo la autorización ambiental integrada. No hay fecha confirmada para el inicio de las obras.
Dos cifras que no coinciden
Conviene darlas por separado, porque las fuentes no dicen lo mismo y aquí no se elige por nuestra cuenta.
- Según RTPA, el proyecto «competirá con otras 77 iniciativas» por un Fondo de Innovación dotado con 2.900 millones de euros.
- Según la nota de la Comisión Europea difundida el mismo 19 de octubre, la convocatoria —lanzada en diciembre de 2025— se cerró con 358 solicitudes que pedían 17.500 millones frente a un presupuesto de 2.900 millones, y la Comisión ha resuelto finalmente repartir unos 3.400 millones entre 77 proyectos de 23 países del Espacio Económico Europeo, con una reducción estimada de 290 millones de toneladas de CO2 equivalente en su primera década de funcionamiento. Otros 84 proyectos superaron la evaluación sin recibir fondos.
- La propia nota europea precisa que los promotores seleccionados están negociando ahora el acuerdo de subvención con la agencia CINEA y que el resultado de esa fase se anunciará en el primer trimestre de 2027.
El Periódico de la Energía situó el 19 de octubre la planta asturiana entre ocho proyectos españoles seleccionados, y la describe como «una planta de producción de metanol renovable en el puerto de El Musel, en Asturias» que combina hidrógeno verde, CO2 y biometano.
Lo que no consta. Ninguna de las fuentes publica el importe concreto que recibiría el proyecto asturiano, ni el calendario de obra, ni los empleos previstos, ni de qué instalaciones saldría el CO2 capturado. Tampoco hay declaraciones atribuidas de la empresa, del Principado ni de la Autoridad Portuaria.
La mirada de La Traza
Que Bruselas mire a El Musel es una buena noticia para una comarca que lleva medio siglo exportando emisiones y recibiendo enfermedades respiratorias. El metanol renovable sirve para descarbonizar barcos, que es uno de los sectores donde la electrificación directa no llega, y eso lo convierte en una pieza razonable de la transición ecológica, no en un adorno. Dicho lo cual, aquí todo depende de dos letras pequeñas. La primera: que el hidrógeno sea de verdad renovable y con agua y electricidad contabilizadas, no un «verde» de etiqueta. La segunda, y más importante en Asturias: de dónde sale ese CO2. Capturar carbono de una industria para fabricar combustible es útil si la industria se está descarbonizando de todos modos, y es una coartada si sirve para alargar la vida de lo que debería cerrar. Pedimos lo verificable: que se publiquen el origen del CO2, el consumo de agua y energía de la planta y el importe exacto de la ayuda europea cuando se firme con CINEA, antes y no después de la primera piedra.
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