Ir al contenido
Sábado, 24 de octubre de 2026 Edición Asturias

Diario digital de Asturias · obra pública, territorio y actualidad · La Traza Editorial

Patrimonio

La cultura minera asturiana avanza hacia Bien de Interés Cultural inmaterial con la memoria ya lista

El expediente recoge los concursos de entibadores, la festividad de Santa Bárbara, la Brigada de Salvamento Minero y el Coro Minero de Turón. La tramitación pasa por el Consejo de Patrimonio Cultural.

Anne Cuevas 2 min de lectura

La cultura minera asturiana ha dado un paso hacia su declaración como Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial. La memoria técnica del expediente está terminada y lista para su aprobación este año, antes de iniciar la tramitación legal ante el Consejo de Patrimonio Cultural de Asturias, según informó RTPA el 1 de octubre.

Qué entra en el expediente

El documento identifica manifestaciones vivas de la cultura del carbón, no solo restos industriales:

  • los concursos de entibadores;
  • la festividad de Santa Bárbara;
  • la Brigada de Salvamento Minero;
  • el Coro Minero de Turón.

Plazos

La ley fija un máximo de dos años para la aprobación final de una declaración de este tipo, aunque la Consejería de Cultura prevé un proceso más rápido al tratarse de un bien inmaterial.

El director de la Cátedra de la Cultura Minera, Jorge Muñiz, resumió el enfoque de las conclusiones:

La minería como un activo, y no en términos de herencia nostálgica.

Jorge Muñiz, director de la Cátedra de la Cultura Minera

La consejera de Cultura, Vanessa Gutiérrez, subrayó que la tramitación permitirá lograr la «protección» de ese patrimonio.

La mirada de La Traza

Declarar la cultura minera Bien de Interés Cultural inmaterial es reconocer algo que las cuencas saben de sobra: lo que el carbón dejó no son solo castilletes y escombreras, es una forma de organizarse, de cantar y de bajar a buscar al compañero cuando todo se cae. Que el expediente incluya la Brigada de Salvamento Minero y los concursos de entibadores, y no solo la fiesta, es la decisión acertada, porque son oficio y solidaridad, no folclore. El acierto de fondo está en la frase de Muñiz: tratar la minería como activo y no como nostalgia. La transición justa se escribe en empleo y en inversión, pero también en quién cuenta la historia de las cuencas y para qué. El riesgo es el conocido: que la etiqueta llegue cuando ya no quede quien la sostenga. Proteger una cultura viva exige dinero para la transmisión, no solo un decreto en el BOPA.

#patrimonio#minería#cuencas#transición justa

Más en la edición del 2 de octubre de 2026

Más de Cultura

Ver sección →