Fútbol
El Real Oviedo se desmorona en Elda y cae 4-1 ante el Eldense tras marcar en el primer minuto
El equipo azul se adelantó a los veinte segundos y acabó goleado, con dos penaltis en contra y dos goles en el descuento. El Eldense, recién comprado por Leo Messi, gana por primera vez en casa y sale del descenso.
F.J. Craus 3 min de lectura
El Real Oviedo encajó el viernes 2 de octubre una de las peores derrotas de su temporada: 4-1 ante el CD Eldense en el Nuevo Pepico Amat de Elda (Alicante), en la jornada 8 de LaLiga Hypermotion, ante 3.841 espectadores, según la ficha de la agencia EFE. Dirigió el encuentro Rafael Sánchez, del comité murciano.
Cómo se cayó el partido
El Oviedo se puso por delante a los veinte segundos, con un gol de Alberto Reina en el minuto 1. No volvió a mandar en el partido:
- Minuto 56: Roberto López, de penalti (1-1).
- Minuto 68: Fidel Chaves, también de penalti (2-1).
- Minuto 90: Aingeru Olabarrieta (3-1).
- Minuto 95: Jorge Rastrojo (4-1).
Es decir: dos penaltis en doce minutos y dos goles en el descuento, estos últimos con el equipo volcado buscando el empate.
El once visitante lo formaron Narváez, David Jiménez, Dani Calvo, Carlos Domínguez, Samu Rodríguez, Youness, Villahermosa, Goti, Pablo Sáez, Alberto Reina y Jacobo González.
Lo que deja la clasificación
El Eldense se llevó su primer triunfo como local de la temporada y la primera victoria con Javier Calleja en el banquillo, alcanzó los 8 puntos y salió de la zona de descenso. El Real Oviedo se queda con 11 puntos, fuera de los puestos de promoción de ascenso.
El partido llegó un día después de que el club alicantino hiciera oficial la llegada de Leo Messi como nuevo propietario, una operación de la que las informaciones publicadas no detallan ni el importe ni el porcentaje adquirido. El futbolista difundió en sus redes un mensaje de apoyo al equipo durante el encuentro.
La mirada de La Traza
Un equipo que se adelanta a los veinte segundos y acaba encajando cuatro no tiene un problema de suerte: tiene un problema de plan. Y conviene decirlo sin dramatismo, porque el calendario es largo, pero también sin excusas, porque esta es la segunda temporada seguida en la que el Oviedo se desarma fuera de casa en cuanto el partido se pone cuesta arriba. Lo que sostiene a este club no es el presupuesto, es una afición que llena el Tartiere y que paga el abono antes de saber quién entrena; esa gente merece una explicación deportiva, no un comunicado.
Y hay una segunda lectura, que va más allá del resultado. El rival de ayer celebraba su estreno como propiedad de una estrella global, con el club convertido en una pieza más de una cartera de inversiones repartida por varios países. Es el modelo que se está comiendo el fútbol europeo: clubes centenarios que pasan a ser activos, aficiones que se vuelven público y una gestión que responde ante fondos y no ante socios. Que funcione un viernes no lo hace bueno. En Asturias, donde dos clubes históricos cargan con la memoria de sus propias aventuras societarias, esa discusión no es ajena: la propiedad de un club es un asunto de interés público, y el día que deja de serlo, los que pierden son siempre los mismos.