Transporte público
Los usuarios del Centrobus entre Gijón y Oviedo denuncian retrasos y autobuses llenos a diario
El problema arrancó con el curso escolar y se concentra en las últimas paradas. El Consorcio lo atribuye al éxito de la tarjeta Conecta: el pasaje creció casi un 10 % en un año y un 40 % en la línea de Viesques.
Anne Cuevas 3 min de lectura
Las personas que usan el Centrobus, el servicio de autobús que une Gijón y Oviedo operado por Alsa, denuncian retrasos constantes y vehículos completos en algunas paradas, y piden más autobuses en las horas punta. Lo informó RTPA el 11 de octubre, en una pieza actualizada esa misma tarde.
Dónde se concentra el problema
Según la información del medio público, la situación empezó con el inicio del curso escolar y afecta sobre todo a quienes esperan en las últimas paradas del recorrido de Gijón a Oviedo, que ven pasar los autobuses ya llenos. A determinadas horas el problema se repite también en el regreso desde Oviedo. Los propios usuarios recurren a dos salidas: acercarse a la estación de autobuses para subir al principio del trayecto, o ir cambiando de línea hasta encontrar sitio.
La respuesta de la administración
- El Consorcio de Transportes de Asturias atribuye lo que ocurre al éxito de la tarjeta Conecta. Según los datos que recoge RTPA, el número de viajeros del Centrobus ha crecido casi un 10 % en el último año, y hasta un 40 % en la línea de Viesques. Añade que se han puesto en circulación hasta 23 vehículos de refuerzo a primera hora de la mañana.
- La Consejería de Movilidad señala que esos refuerzos sirven para atender oscilaciones de pasaje que no siempre son fáciles de prever.
La información no identifica a ningún portavoz por su nombre y cargo, no recoge citas literales ni de los usuarios ni de la administración, y no incluye la versión de Alsa. Tampoco constan datos de puntualidad del servicio, número de expediciones diarias por línea ni plazos para ampliar la flota.
La mirada de La Traza
Esta es la noticia que da el transporte público cuando funciona: demasiada gente queriendo subir. Casi un 10 % más de viajeros en un año, y un 40 % en una línea, no es una incidencia: es la prueba de que cuando se abarata y se simplifica el billete, la gente deja el coche en casa. La tarjeta Conecta ha hecho exactamente lo que se le pedía.
Lo que viene después es la parte aburrida y la que decide si el cambio se consolida o se desinfla. Un usuario que dos semanas seguidas ve pasar el autobús lleno vuelve al coche y tarda años en volver, y entonces el ahorro de emisiones y la factura de carretera reaparecen multiplicados. Veintitrés refuerzos a primera hora están bien; el problema está descrito en las últimas paradas y en ciertas horas de vuelta, y ahí hace falta flota, no explicación.
Pedimos dos cosas concretas y baratas: que el Consorcio publique la ocupación real por línea y franja horaria —si el dato existe para presumir del crecimiento, existe para planificar— y que el contrato con la concesionaria incorpore de una vez un refuerzo automático cuando se supera un umbral de ocupación. Lo contrario es gestionar el éxito como si fuera una queja.
Texto elaborado con asistencia de inteligencia artificial.