Carreteras
Movilidad reforma los 9,8 kilómetros de la MO-5 entre Argame y Pedroveya con 1,93 millones
La obra, adjudicada a la UTE Pavitk 2012 y Ramadal, tiene siete meses de plazo y concentra el gasto en drenaje, sistemas de contención y reconstrucción del firme.
Anne Cuevas 2 min de lectura
La Consejería de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias ha iniciado la reforma integral de la carretera MO-5, entre Argame y Pedroveya, en el concejo de Morcín, con un presupuesto de 1.928.874 euros, según la nota del Gobierno del Principado recogida el 7 de octubre por El diario de Asturias.
Los datos de la obra
- Longitud: 9,8 kilómetros.
- Presupuesto: 1.928.874 euros.
- Plazo: siete meses.
- Adjudicataria: UTE formada por Pavitk 2012, S.L. y Ramadal, S.L.
Qué se hace
- Modernización de la infraestructura y reconstrucción del firme.
- Optimización y renovación del sistema de drenaje.
- Renovación de los sistemas de contención y de las defensas.
- Limpieza y construcción de estructuras de estabilización.
- Refuerzo de la seguridad vial y renovación de la señalización.
La actuación se suma a la renovación de la MO-1, también en Morcín. Entre las dos, según la nota, el Principado supera los 3 millones de euros en mejoras viales en el concejo.
La información difundida no concreta la fecha de finalización prevista, las afecciones al tráfico durante los trabajos ni si habrá cortes o desvíos.
La mirada de La Traza
Es una carretera de montaña de un concejo de poco más de dos mil habitantes, y por eso mismo merece atención: la MO-5 es el acceso a Pedroveya y a la zona alta de Morcín, es decir, no es una vía de paso sino la única manera de que unos cuantos pueblos sigan teniendo vida. Que casi dos millones de euros se vayan a drenaje, contención y estabilización dice mucho de lo que está pasando en el monte asturiano: los episodios de lluvia intensa son cada vez más frecuentes y las laderas responden con desprendimientos, de modo que lo que se presenta como conservación ordinaria es en realidad adaptación climática aunque nadie la llame así. Convendría que el Principado lo dijera con esas palabras y publicara, para estas obras, el criterio de precipitación con el que se han dimensionado los caños y las cunetas: cuando se vuelven a calcular con las series de hace treinta años, la obra se queda corta antes de terminar de amortizarse. Y una petición de mínimos, barata: que una reforma integral de siete meses deje la vía utilizable también para quien va a pie o en bicicleta, porque en el rural asturiano no tener coche equivale demasiadas veces a no poder salir de casa.